Una presentación pública y cuatro respuestas sin el documento

El 13 de agosto de 2026, la Secretaría de Turismo del Estado de Oaxaca (SEDETUR) anunció en Facebook la “socialización del Plan Maestro” de Huatulco. La dependencia informó que en el encuentro participaron autoridades municipales, representantes del sector turístico y Alejandro Romero Paniagua, identificado por la propia publicación como socio y CEO de LLYC.

El mensaje fue más allá de anunciar una reunión. Según SEDETUR, el ejercicio permitió poner en común “los resultados del análisis realizado” y las aportaciones del sector para fortalecer las estrategias de gestión y promoción turística de Huatulco.

Ese mismo día se presentaron cuatro solicitudes de transparencia para conocer qué había detrás del anuncio. Las preguntas cubrieron el documento y sus estudios, la posible contratación de LLYC, la organización de la socialización y los indicadores, impactos y recursos del proyecto.

La primera respuesta oficial no entregó ninguno de esos materiales. Después de cuatro recursos de revisión, el expediente creció hasta ofrecer algunos datos nuevos: una lista de invitados, la afirmación de que no se localizaron contratos con LLYC en los archivos de Promoción Turística y una estimación de uno o dos meses para contar con los instrumentos. El Plan Maestro, la presentación y los resultados del análisis no fueron entregados.

Opinión editorial

Una política pública no se vuelve transparente por llamarla “socialización”. Si una dependencia convoca al sector turístico, presenta resultados y coloca a una firma privada en el centro de su comunicación, debe poder explicar qué documento se discutió, quién lo elaboró, bajo qué relación participó cada actor y cómo se transformarán las aportaciones en decisiones públicas.

SEDETUR puede señalar legítimamente que un plan está en proceso y que sus contenidos pueden cambiar. Lo que no resuelve esa explicación es la existencia de una presentación pública anterior. Un borrador puede ser preliminar y seguir siendo un documento público; una reunión puede no generar una minuta formal y aun así dejar invitaciones, listas de asistencia, presentaciones, fotografías y registros de seguimiento.

El problema central no es que el Plan Maestro todavía pueda cambiar. Es que la comunicación oficial mostró un proyecto suficientemente avanzado para compartir resultados, mientras las respuestas de transparencia no entregaron la evidencia que permitiría comprobar qué fue presentado.

Las cuatro solicitudes

Las peticiones se dividieron para distinguir documentos, dinero, participación y mecanismos de evaluación:

Folio Información solicitada
…0014 Versión presentada del Plan Maestro, metodología, estudios previos, proyectos, montos, cronograma y estado de aprobación
…0015 Contratos o convenios con LLYC o Alejandro Romero Paniagua, pagos, fuente de recursos, procedimiento, vigencia y alcance
…0016 Personas convocadas y asistentes, actas o minutas, método para recibir aportaciones, fecha y lugar
…0017 Indicadores, seguimiento, impactos ambiental y social, próximas etapas, presupuesto y financiamiento

Las cuatro respuestas iniciales incluyeron oficios de la Dirección de Promoción Turística fechados el 24 de agosto de 2026. Con variaciones menores, el área explicó que integraba una propuesta para elaborar planes turísticos específicos para distintos destinos de Oaxaca y que todavía no contaba con información o documentación “definitiva”.

La contestación no separó la situación de cada documento. Tampoco identificó qué archivo, presentación o material había sido utilizado en el encuentro difundido públicamente once días antes.

Lo que apareció después de los recursos

SEDETUR amplió sus respuestas el 8 de septiembre, ya dentro de los cuatro recursos de revisión. Los nuevos oficios no entregaron el Plan Maestro, pero sí modificaron de forma relevante el panorama inicial.

El plan: de “socializado” a todavía no contratado

En el expediente RAI 303/26, relacionado con la copia del Plan Maestro, la Dirección de Promoción Turística informó que realizaba acciones administrativas para contar con un plan de trabajo para varios destinos. Describió la reunión como un ejercicio para socializar la necesidad de su realización, los temas que debería abarcar y el diagnóstico territorial requerido.

La Dirección estimó que, conforme avanzaran los procesos administrativos, en uno o dos meses podría contar con un documento final y hacerlo público.

La explicación no coincide plenamente con el anuncio original. En Facebook, SEDETUR no habló sólo de la necesidad de elaborar un plan: anunció la socialización del Plan Maestro y la presentación de resultados de un análisis.

LLYC: no se localizó contrato, pero falta explicar la participación

La respuesta posterior más concreta aparece en el RAI 302/26. Promoción Turística informó que en sus expedientes físicos y digitales no existía contrato, convenio, pedido o instrumento jurídico celebrado con LLYC o con Alejandro Romero Paniagua. Añadió que no contaba con monto contratado o erogado, fuente de financiamiento, procedimiento, vigencia, objeto ni alcance.

El mismo oficio señaló que apenas se trabajaba en acciones administrativas previas para contratar servicios profesionales destinados a realizar un plan de trabajo para diversos destinos de Oaxaca. Estimó que en uno o dos meses las áreas competentes formalizarían el instrumento jurídico correspondiente.

La respuesta permite establecer algo preciso: Promoción Turística no localizó en sus archivos una contratación o pago con LLYC o su CEO al momento de la búsqueda. No permite concluir que Romero Paniagua haya trabajado gratuitamente, que actuara como proveedor ni que la futura contratación necesariamente vaya a celebrarse con LLYC. El carácter de su participación en la reunión continúa sin explicación documental.

Veintitrés invitados no equivalen a veintitrés asistentes

En el RAI 301/26, la Dirección entregó una lista de 23 personas invitadas. Incluye autoridades municipales y representantes del puerto, aeropuerto, Parque Nacional Huatulco, asociaciones hoteleras, agencias de viajes, restaurantes, comercio, servicios náuticos y organizaciones empresariales.

El oficio afirma además que no se produjeron actas, minutas, relatorías ni otro documento derivado de la reunión. Sin embargo, no distingue cuáles de las 23 personas asistieron efectivamente, no proporciona la fecha exacta ni el lugar y no explica el mecanismo mediante el cual se recibieron las aportaciones que la publicación oficial dijo haber puesto en común.

La lista entregada después del recurso también demuestra que sí existía información específica sobre la organización del encuentro, aunque no fue incluida en la contestación inicial.

Indicadores, estudios y presupuesto: una promesa a uno o dos meses

En el RAI 300/26, Promoción Turística informó que estimaba estar en posibilidad de contar, también dentro de uno o dos meses, con indicadores y metas, mecanismos de seguimiento, estudios de impacto ambiental y social, próximas etapas, presupuesto y fuentes de financiamiento.

La respuesta no aclara por separado si cada elemento ya estaba contemplado, si existían borradores o si todavía no había sido definido. El plazo aproximado tampoco constituye el calendario de próximas etapas solicitado.

Lo que las respuestas permiten afirmar

Las constancias revisadas sostienen cinco conclusiones acotadas:

  • SEDETUR difundió públicamente una socialización denominada “Plan Maestro” y afirmó que se compartieron resultados de un análisis.
  • En las respuestas y alegatos revisados no entregó el Plan Maestro, una presentación, el análisis ni una versión preliminar.
  • Promoción Turística informó que no localizó en sus archivos contrato ni pago con LLYC o Alejandro Romero Paniagua.
  • Durante los recursos entregó una lista de 23 personas invitadas, pero no una lista de asistentes ni registros de las aportaciones.
  • La dependencia situó en uno o dos meses la posible formalización de un instrumento y la disponibilidad de documentos, indicadores, estudios y presupuesto.

Estas constancias no prueban por sí mismas una contratación oculta, un pago irregular o que LLYC haya elaborado el Plan Maestro. Tampoco demuestran que la participación de su CEO fuera gratuita. Documentan algo distinto: la Secretaría presentó públicamente un ejercicio con análisis y aportaciones, pero sus respuestas no permiten reconstruir qué material se mostró, quién lo produjo, bajo qué relación participó LLYC ni qué compromisos surgieron del encuentro.

Las preguntas que siguen abiertas

La diferencia entre el anuncio público y los expedientes deja preguntas verificables:

  • ¿Qué presentación, guion, resumen, ficha o archivo fue mostrado durante la reunión?
  • ¿Quién realizó el análisis cuyos resultados mencionó la publicación oficial?
  • ¿Bajo qué carácter participó Alejandro Romero Paniagua: invitado, expositor, colaborador o posible proveedor?
  • Si no existía contrato, ¿quién cubrió los costos asociados a su participación?
  • ¿Quiénes asistieron realmente y dónde se celebró el encuentro?
  • ¿Cómo se recibieron y registraron las aportaciones del sector?
  • ¿Qué dependencia o área realizará la contratación anunciada y mediante qué procedimiento?
  • ¿El instrumento final incluirá indicadores, evaluaciones ambiental y social, participación comunitaria, presupuesto y fuentes de financiamiento?

Fuentes revisadas

  • Publicación oficial de SEDETUR del 13 de agosto de 2026.
  • Respuestas iniciales a los folios 1641473626000014, 1641473626000015, 1641473626000016 y 1641473626000017.
  • Alegatos, respuestas complementarias y constancias presentadas por SEDETUR en los expedientes RAI 303/26, RAI 302/26, RAI 301/26 y RAI 300/26.

Nota editorial: los cuatro recursos se encontraban en trámite al cierre de esta revisión. La nota distingue entre lo que los documentos acreditan y las preguntas que permanecen abiertas; no atribuye por sí misma responsabilidad contractual o financiera a LLYC ni a su representante.