Lo esencial

La Secretaría de Finanzas de Oaxaca entregó 18 Comprobantes Electrónicos de Pago (CEP) que registran abonos por $12,670,692.00 a cuentas cuyo beneficiario aparece como el Municipio de Santa María Huatulco. Las operaciones abarcan del 8 de enero de 2025 al 3 de julio de 2026.

Tesorería municipal no mostró pólizas, auxiliares, estados de cuenta, partidas, proyectos ni comprobantes de gasto que permitan seguir ese dinero dentro de la contabilidad del Ayuntamiento. Después de un recurso de revisión aclaró algo fundamental: no niega que Finanzas haya transferido los recursos; sostiene que no puede identificarlos, conciliarlos ni vincularlos con sus registros.

El problema documental ya no es si el estado ordenó los pagos. Es cómo entraron a la administración municipal y en qué fueron utilizados.

El cobro que ve el ciudadano en su recibo

Para las personas usuarias del servicio de agua en el Centro Turístico administrado por CIP Huatulco, el DESOTUR no es una cifra lejana de la contabilidad gubernamental: aparece como un concepto identificable en el recibo de agua que se genera cada mes.

Cualquier usuario puede hacer una primera comprobación en su propio recibo:

  1. revisar el apartado donde se desglosan los conceptos cobrados;
  2. localizar el renglón identificado como DESOTUR;
  3. distinguir ese monto de los cargos por agua potable y alcantarillado; y
  4. conservar el recibo para comparar el cobro entre distintos meses.

Esto vuelve más clara la contradicción del caso. El ciudadano puede ver cuánto se le cobra y comprobar que el concepto existe, pero no dispone de una ruta igual de sencilla para conocer cómo se registra ese ingreso después, cuánto recibe el municipio y en qué plan, obra, programa o acción se utiliza.

La opacidad, por tanto, no comienza al momento del cobro. Comienza cuando se intenta seguir el dinero después de pagarlo.

Qué se pidió

La solicitud buscó seguir toda la ruta del Impuesto al Desarrollo Ecológico, Social y Turístico (DESOTUR) durante 2025 y 2026:

  • pólizas de ingreso, auxiliares y estados de cuenta de las transferencias;
  • desglose mensual de lo recibido;
  • partida presupuestal o fondo contable;
  • obras, proyectos, programas y acciones financiadas;
  • CLC, contratos, CFDI y pólizas de egreso; y
  • el acuerdo municipal que autorizó su asignación o aplicación.

Finanzas documentó 18 abonos

La respuesta estatal al folio 1641181726000083 contiene una tabla de 18 Cuentas por Liquidar Certificadas y dos juegos de comprobantes: 18 CEP del sistema SPEI y 18 registros de pago interbancario CitiDirect.

Los CEP no se limitan a decir que una transferencia fue ordenada. Cada uno incluye fecha y hora de abono en la cuenta beneficiaria, monto, clave de rastreo, institución receptora y la identificación del beneficiario como “MUNICIPIO DE SANTA MARIA HUATULCO”. El propio formato explica que la información corresponde a una confirmación de abono generada y firmada electrónicamente por la institución receptora.

Dieciséis movimientos fueron enviados a una cuenta de BBVA y los dos últimos, correspondientes a junio y julio de 2026, a una cuenta de Banco Azteca. La suma de los 18 comprobantes coincide con el total reportado por Finanzas: $12,670,692.00.

La documentación acredita el abono a cuentas identificadas a nombre del municipio. No demuestra, por sí sola, quién administró después esas cuentas ni el destino final del dinero.

La primera respuesta municipal

En el oficio MSMH/TM/260/2026, Tesorería municipal respondió que no contaba con registros contables que permitieran identificar ingresos DESOTUR como recursos “efectivamente ingresados y conciliados” en las arcas municipales.

Con ese argumento no entregó un desglose mensual ni identificó:

  • una partida presupuestal o fondo contable;
  • obras, programas, proyectos o acciones pagadas;
  • contratos, facturas o pólizas de egreso; ni
  • un acta de Cabildo específica para aplicar el recurso.

También dijo que el DESOTUR no estaba registrado como un fondo de gasto etiquetado para un destino específico.

Después del recurso: el municipio ya no niega las transferencias

El RAI 286/26 fue admitido el 17 de agosto de 2026. En los oficios presentados durante su trámite, Tesorería precisó que su primera respuesta “no tuvo por objeto negar categóricamente la existencia de transferencias” ni afirmar que Finanzas estatal no hubiera realizado dispersión alguna.

La nueva explicación distingue entre la evidencia conservada por el estado y la manera en que el Ayuntamiento lleva sus registros. Finanzas puede documentar las transferencias y CLC; el municipio, en cambio, dice no poder identificarlas, conciliarlas, clasificarlas ni vincularlas con su contabilidad y presupuesto.

El informe conciliatorio agrega un dato que requiere explicación pública: Tesorería manifestó que no tenía conocimiento de la existencia de las cuentas bancarias señaladas por Finanzas y que tampoco tenía acceso a ellas.

El municipio propuso realizar una búsqueda complementaria usando las 18 CLC y solicitó una audiencia de conciliación. En los documentos revisados todavía no aparece el resultado de esa búsqueda.

La contradicción real

No es exacto resumir el caso como “Finanzas dice que pagó y el municipio dice que no recibió”. Esa era una lectura posible de la primera respuesta, pero el propio Ayuntamiento la corrigió durante el recurso.

Lo que hoy sostienen los documentos es esto:

  1. Finanzas acredita 18 abonos a cuentas cuyo beneficiario es el Municipio de Santa María Huatulco.
  2. Tesorería municipal no niega esos abonos, pero no puede mostrar cómo fueron registrados, conciliados y clasificados.
  3. El Ayuntamiento no ha documentado la aplicación del dinero en obras, servicios, programas, contratos o gastos determinados.

La falta de trazabilidad no prueba por sí misma desvío, pérdida o apropiación. Sí muestra una ruptura entre la evidencia bancaria aportada por el estado y la contabilidad municipal exhibida en transparencia.

Lo que falta responder

  • ¿Qué área municipal es titular y administradora de las dos cuentas receptoras?
  • ¿En qué pólizas de ingreso y auxiliares aparecen los 18 abonos?
  • ¿Bajo qué rubro, fondo o partida se incorporaron al presupuesto?
  • ¿En qué obras, servicios, programas o acciones se ejercieron?
  • ¿Qué contratos, CFDI y pólizas de egreso documentan la aplicación?
  • ¿Cuál fue el resultado de la búsqueda complementaria y de la conciliación del RAI 286/26?

Cómo se obtuvieron los comprobantes

El RAI 285/26 contra Finanzas fue desechado porque los CEP se solicitaron por primera vez dentro del recurso y no en la petición original. La documentación se pidió entonces mediante un nuevo folio, el 1641181726000083. Finanzas respondió con los 18 CEP y los 18 registros interbancarios que sostienen este hallazgo.

Nota de actualización: en los documentos revisados todavía no aparece el cierre del RAI 286/26. Los anexos bancarios permanecen fuera de descarga porque exponen números completos de cuenta, claves de rastreo, correos y otros identificadores.

Opinión editorial

Que la Tesorería Municipal no pueda ubicar con claridad $12.67 millones en sus propios registros no es una diferencia contable menor. Finanzas estatal aportó comprobantes de abono a cuentas identificadas a nombre del municipio; sin embargo, el Ayuntamiento no mostró una ruta que conecte esos depósitos con su contabilidad, su presupuesto y su ejercicio del gasto.

Los documentos revisados no permiten afirmar que el dinero haya desaparecido. Sí permiten señalar algo suficientemente grave: el gobierno municipal no pudo explicar cómo recibió, registró, clasificó y aplicó un recurso millonario. Si esto ocurre con 18 operaciones plenamente identificadas, resulta legítimo preguntar qué nivel de control y trazabilidad existe sobre el resto de los ingresos municipales.

El DESOTUR se presenta como un recurso ligado al desarrollo ecológico, social y turístico. Aun así, en la respuesta de transparencia no aparece un plan de aplicación, una relación de obras, metas, indicadores, programas o proyectos vinculados objetivamente con estos $12.67 millones. Tampoco se entregó el fundamento presupuestario concreto que permita seguirlos desde el ingreso hasta su destino final.

Como muestra el propio recibo mensual, la administración ofrece claridad para cobrar el DESOTUR, pero no la misma claridad para explicar su aplicación. El problema no está en que el ciudadano desconozca el cargo: está en que, después de pagarlo, no puede seguir públicamente la ruta de ese dinero.

Sin planeación documentada, sin una ruta pública del dinero y sin resultados que puedan verificarse, el nombre del impuesto queda desconectado de su propósito. Huatulco necesita una administración capaz de convertir los ingresos para el desarrollo en planes, obras y resultados medibles. En este expediente, el municipio no consiguió demostrar que esa capacidad exista.